El legado de Isabella de Calatrava y su historia de amor y traición queda inmortalizado en la pintura restaurada, que se convierte en un símbolo de esperanza y redención
A lo largo de su viaje, Elisa y Adrián descubren que el amor y la verdad siempre prevalecen, incluso en los tiempos más oscuros
La pintura, ahora libre de su maldición, se convierte en un testimonio del poder del amor y la importancia de enfrentar los miedos y la oscuridad con valentía y determinación